martes, 28 de febrero de 2012

Sólo necesito un día. Un día en esta ciudad. Un día para demostrar que estoy aquí, que sigo viva.

miércoles, 22 de febrero de 2012


Sí, Campanilla, la de Peter Pan. La olvidada Campanilla. A muy pocos le importaban los sentimientos de Campanilla, todos los niños querían que Peter se fuera con Wendy, la chica encantadora que le cosió su sombra a los pies, que le dejó la medicina cuando ella decidió hacerse mayor y dejarle.. Oh, ¡qué graaaaan persona! ¡Y una mierda! ¿Crecer? No te importa crecer si tienes al amor de tu vida para siempre a tu lado... El verdadero amor era el de Campanilla, que arriesgó su vida bebiéndose la medicina envenenada para que no muriera Peter, y todo.. ¿Para qué? Para que él la empujara, para que él sólo se fijara en la bonita niña de rizos indefinidos y un beso en la apertura derecha. Sin duda alguna, Peter Pan es uno de los cuentos más sinceros que nos contaban de pequeñas respecto al amor. Nada de zapatos de cristal que no se rompen, nada de besos que rompen maldiciones ni castillos protegidos por dragones, sólo una chica enamorada de un chico que sólo quiere a otra...

martes, 21 de febrero de 2012

Hay momentos en los que tienes que luchar, y hay momentos en los que debes aceptar que has perdido tu destino, que el barco ha zarpado, que sólo un iluso seguiría insistiendo. Lo cierto es que, yo siempre fui una ilusa.

lunes, 20 de febrero de 2012

De algo estoy segura. No podrá quererle como le quería yo, no podrá adorarle de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna. Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderle, de respetarle. Ella no se divertirá con esos tiernos caprichos. 
Y ahora es cuando entiendo que, diez golpes por un beso, no compensa.