Y, ¿no os lo habéis preguntado nunca? Sí, me refiero a si las cosas pasan por casualidad o es el destino el que hace que pasen. Bien, yo siempre he pensado que las cosas pasan porque tienen que pasar, es decir, porque el destino lo ha decidido así. Y no sé, la verdad es que no lo sé, pero creo que si por ejemplo, una persona está destinada a estar con otra, por muchos obstáculos que se interpongan entre ellos, al final estarán juntas. O por ejemplo, cuando tropiezas con una persona que no conoces de nada, quizá si os conoceis, podeis ver que teneis muchísimas cosas en común. No sé, tampoco me refiero a que nuestro destino ya está escrito, es decir, a que las cosas sólo pueden pasar de una manera, sino que si tiene que pasar algo, de una manera o de otra, pasará.